21 mar 2009

Eih, Paco, ponme lo de siempre

Un fin de semana arriba, muy, muy, muy arriba ha sido suficiente. Ya no lo soportaba más. El desgaste ha sido excesivo, estoy rota, cansada. Lo peor de todo es que ha sido inevitable. Mi Olga maníaca ha construido una ciudad entera sin mi permiso.

Yo la miraba perpleja, mientras la iba guiando y dando pasos para construirla, pero no me hacía caso, como si yo no estuviera, como si no me escuchara. Creo que está sorda. Yo la veía como alzaba torres presuntuosas y admirables con adornos brillantes y lustrosos. Creo que hasta se me calló una lágrima al observar aquel paisaje.

Lo que tenía que pasar pasó. Esa ciudad construida en un día y con mínimos recursos se ha destruido de la misma forma que se creó. Era previsible. Mantenerla iba a ser demasiado costoso y complicado, la cantidad de canteras necesarias debe ser inimaginable. Así que, por ahora allí, no se puede vivir.

Tranquilos, no os preocupéis, estáis a salvo, he mentido a Olga maníaca en un bote y de aquí ya no sale.


Siempre acaba utilizando el mismo patrón, siempre acaba cometiendo los mismos errores. Allí en el mismo sitio, en el mismo punto y de forma tan predecible que a veces da miedo.

Tanto miedo que la tengo bien metida y tapada en el bote pero cuando sale... no sabe que hacer con todo lo que ve, es feliz, se vuelve loca, se desborda, se sobrepasa, su mente va tan rápido que no procesa, se descontrola. Quizá ese sea el problema. Habrá que sacarla más a menudo del bote e irle buscando recursos para que poco a poco vaya construyendo su ciudad.

Paco! hoy, sorpréndeme!

1 mar 2009

Querida Paula

-->
Sin duda, nos están vigilando. Debemos tener pinchados los teléfonos y posiblemente nos sigan con la intención de averiguar cuales son nuestros contactos. Aún así, no sabemos a que grupo pertenecen, pero están ahí. Toda mi familia lo creemos y vamos con cuidado. Hay que ser prudentes.

Todo esto por la gran cantidad de mensajes cifrados que se envían desde mi casa a diferentes partes de España. Sobretodo van dirigidas a Barcelona, Granada y Mallorca. Aún así, muchas de ellas se generan aquí mismo y no salen de la puerta. Por eso, sospechamos de la instalación de cámaras de video por las habitaciones.

Ayer, dos señores con barba y carpetas en mano estaban por la escalera hablando con los vecinos. Paula, sé que eran ellos. La verdad es que no me extraña. Los pedidos están aumentando y nos estamos moviendo con una cantidad enorme de códigos secretos. De alguna forma, quieren ir a por nosotros. Estamos llamando mucho la atención.

Le di un aviso a mi madre. Como ya sabes, es la dueña del negocio, es la gran experta en la creación de mensajes en clave. No puede seguir trabajando a este ritmo. Con tanta creación de mensajes cifrados acabaremos poniendo en peligro nuestra vida y la de los demás. Si esto sigue así… nos vamos a ver inmersos en una oleada de asesinatos.

Bien, me pongo en contacto contigo para proponerte que te ocupes de todo el excedente que estamos generando. Como ya te he comentado, tenemos mucha producción y no podemos dar salida a todo, y menos en las condiciones en las que nos encontramos ahora mismo. Debemos actuar antes que sea demasiado tarde.
Paula, te paso algunos mensajes para que tu misma compruebes la calidad.

“Tengo que pedirle una ficha al médico para que me arregle el pelo.”
“No te acerques a ninguna barandilla que te pueda coger”
“Le devuelven el eso que no tiene el eso”

Seguimos en contacto.