29 jul 2008

Amigos

Este mes he hecho tantas cosas que no he tenido tiempo para hacer nada. Y es que cuando te acostumbras al estrés, éste se acaba convirtiendo en una droga.

Llevaba meses embotada. He vuelto a sentir. He visitado mi parque, después de mucho tiempo. Él vestido de verde me abraza y me sopla fuerte para que me levante. Yo le distraigo haciendo malabares. Me he caído, me he levantado, y he disfrutado de todo eso como una niña pequeña. He reído, he llorado de alegría y de tristeza, he gritado, me enfadado, he odiado. Pero me ha dado igual caerme.

Este mes no he parado, no he dejado que se escapara ni una sola gota de tiempo. He vuelto a ver viejos amigos y he sentido otra vez lo que es hablar, reírme y aburrirme con ellos. Me he dado cuenta que hay gente que con una llamada y una tonta propuesta salen de casa sin pensarlo, o se dan la vuelta si es que estaban de camino. He salido jueves, viernes, sábado, domingo y lunes. He disfrutado, de mucha gente que no conocía de nada, amigos de amigos.

Esperemos haya sido el preludio de unas intensas vacaciones de verano.

Intentar disfrutar al máximo las vuestras!

24 jul 2008

Cerrado por derribo

A veces, nos hacemos daño a nosotros mismo sin darnos cuenta. En ese momento, todo nos da igual y el sufrimiento es como una manta que te cubre todo el cuerpo te lo anestesia y a partir de ahí ya no sientes nada. No te importa el dolor, no te importa sufrir, te arriesgas, te atreves a hacer cualquier cosa. La más absurda, la más peligrosa. Pero te da igual, porque ya no sufres. El dolor ha dejado las neuronas dormidas. La endorfina recorre el cuerpo. Ya nada importa. La mente se queda plana, vacía, ya no piensas, solo actúas y te dejas llevar por el viento, por las olas.

Después, todo se convierte en una espiral. La gente te echa en cara lo que hiciste, lo que haces, hablan, intentan que razones, te argumentan, te cuentan, te aconsejan, te critican, como si ellos lo supieran hacer todo bien. Así, vuelves otra vez a dejar de sentir.

Todo el mundo comete errores, pero no son errores, nunca nos equivocamos sino que seguimos nuestro impulso, nuestras opciones, nuestro saber, nos dejamos fluir por el momento, la situación, las circunstancias. Fluyo así y así es como tuvo que ser, sin más. Vuelvo a evitar, y qué, vuelvo a tener paranoias, y qué. ¿Te olvidaste? eres bipolar.

No quiero que nadie más me diga lo que tuve o tengo que hacer.

17 jul 2008

Burocracia



Hace unos días fui a pedir unas lentillas a la óptica donde siempre voy. Tras recordarme la dependienta que estoy ciega y además de los dos ojos, me pidió el número del móvil y me dijo con una voz dulce “Te llamaremos cuando estén aquí”

Unos días después pienso que ya es hora de hacerme el dni que lleva ya varios meses en paradero desconocido. Bien aconsejada por un amigo, que me dijo "esperate un tiempo para hacértelo porque a lo mejor alguien lo encuentra y te lo envia a casa, que a mi me pasó". Pues sí, me lo trajo Alberto San Juan y por casualidades de la vida iba en bolas.
Bueno, pues fui a hacerme las fotos, y me digo a mí misa: a ver Olga busca un día en el que hayas dormido bien porque sino solo se van a ver ojeras y no es plan. Me costó, pero lo encontré. Decidí ir a un fotomatón porque total, si voy a cualquier otro sitio, me dan dos mil fotos dni, veintidós fotos medianas, catorce grandes, diez para cartera, y treinta minis ¿Y que hago yo con tantas fotos? Yo quiero las justas y punto. Así que fuí al típico sitio donde siempre hay fotomatones, al metro. El que esté más cerca, Pubillas Casas, pero claro, tanta máquina expendedora, tanta máquina expendedora que no hay sitio suficiente para fotomatones.
Pues de Pubilla fui a Can Vidalet. Allí a alguien se le ocurrió la gran idea de poner la máquina tras las casillas donde se pica la tarjeta. Así que con el morro arrugado me fui a la siguiente parada de metro más cercana, Can Serra, donde tampoco había, así que me dirigí a la parada de Florida. Donde por suerte o por desgracia, un uruguayo me acompañó un buen trozo mientras filosofaba y me contaba su vida. Bueno para resumir, de Florida fui a Can Serra y de allí a Collblanc. ¡Joder! ¡¡Porque no fui allí desde el principio!!
© Mónica Calvo
Cuando vi las fotos me di cuenta por qué ya no hay tantos fotomatones. Salgo con un ronchal blanco en la frente, con manchas negras por ojos, y todo a puntitos, vamos os podeis imaginar que la calidad es buenísiiiiima. Y yo buscando un día en que no tuviera ojeras. Aunque lo mejor de todo fue cuando llego a casa y mi padre me dice que hay uno en el súper de dos calles más abajo.

Sorprendentemente un día me doy cuenta que me ha salido un salpullido rojo y asqueroso por todo el cuerpo. Pero como soy happy y mis padres, máximos espertos en medicina, me dijeron "tranquila eso no es nada” y seguí haciendo mi vida igual.

Días después y con las fotos en mano, me dirijo a la comisaría de muntaner donde expiden el dni por la tarde y sin cita previa. Una vez allí y en la cola, una tía histérica con el pelo rizado y una falda de leopardo se pone a gritar que ya no se atienden a nadie sin cita previa. Puse el grito en el cierlo "¡¡pero si son las seis de la tarde y cierran a las nueve!!".
Así que decido ir al médico de urgencias porque el salpullido parece que solo no se va, aunque picar pique poco. Y cuando llego a eso de las siete y cuarto, me dice q ya no atienden !!pero si cierran a las ocho!! “No, no” me dice la secretaría “cerramos a las siete y media” y me ofrece visita para mi doctora cuatro días después. ¿Y para el mes que viene no tiene?
No me toca otra que desplazarme hasta el ambulatoria conocido como “los pajaritos”, mientras pienso, no corras porque si llegas antes de las ocho puede ser que no te atiendan.
Cuando llego a casa tras comprarme los antihistamínicos correspondientes, voy corriendo a coger el número de teléfono de la comisaría para pedir cita e ir al día siguiente. Tras llamar a un teléfono que no era, me pasan con un 902. Si quiere anular la vista pulse el 1, si quiere confirmarla pulse el 2, si quiere pedir cita puse el 3. Si lo que quiere es hacer el dni o pasaporte pulse el 1, si quiere saber que documentación necesita pulse el 2. Si quiere hacer el dni pulse 1, si quiere hacer el pasaporte pulse el 2. Teclee su número de dni. Diga el nombre de su provincia. Diga el nombre de su localidad, no le entiendo puede repetirlo, no le entiendo puede repetirlo, pi pi, pi pi, pi pi
Entonces pienso en mis lentillas "pero si aun no me han llamado y hace ya una semana, no puede ser" y me pongo a escuchar el contestador del teléfono fijo. Allí estaba el mensaje, y digo yo "¿para que le di el teléfono móvil?"

Empiezo a pensar que los salpullidos más que alergia es que estoy somatizando.

12 jul 2008

Llegar a ser lo que eres

El ir y venir del tiempo, del calor, del frío. El sentir sin sentir nada. Estar bien, agusto sin nada. Solo, siendo como eres, siendo tú. Llegar a ser lo que eres.

Sentir que todo te da igual, que ya nada te importa, que lo pasado pasado está. Mirar hacia el futuro y sentir que queda mucho por pasar, por hacer, por sentir, por vivir. Todo será diferente porque te lo propones, porque cada día eliges estar con gente diferente, contigo y sin ti. Estar dispuesto a aprender, a cambiar, a mejorar, a fallar. A sacar lo mejor y peor de ti. Saber que aún falta mucho por aprender, mucho más, bueno y malo. Mucho por discutir, por razonar, por besar, por perder y poco por lo que arrepentirse.

¿Has llegado a ser lo que eres?


Más días así, más días contigo y más días sin ti.


7 jul 2008

No me trates com una perra

-¿Dónde están los lavabos?
- Al fondo a la izquierda-

A la izquierda, había varias puertas negras, tras una de ellas un chico bloqueaba la salida. Empezó hablando el chico.

-¿Qué estabas haciendo?-
-¡Nada!-
-Te he visto-
-No he hecho nada-

Tras un portazo -Eres una mentirosa, ¿qué hacías hablando con él? -
-Estaba hablando con él pero sólo le seguía la broma -
-¿Y qué le has dicho? -
-¡No le he dicho nada, ves y pregúntale! –
-Con el moro de mierda ese-
-¡No le digas eso!
-¡Tira para casa ahora mismo! ¡Tira para casa! -

-No voy a ir a casa ahora-
-Eres una puta-

Aparece un chico -Oye, ¿estáis bien? ¿Pasa algo?
- Si tranquilo tío, estamos bien, no pasa nada.

Sigue hablado la chica -¿Pero te das cuenta de lo que estas haciendo?-
- ¿Qué me cuentas? salimos de fiesta un día y mira lo que haces-

-¡Tira para casa!-
- ¡A mi no me trates como una perra!-


Aparece una chica -¿Qué haces en el lavabo de tías?-
-¿eh? ¡Déjanos en paz!-